IU denuncia el CAOS de inicio de curso en Madrid

El Grupo de Trabajo del Área Federal de Educación de Izquierda Unida para el territorio de la Comunidad de Madrid denuncia la permanente desidia de los responsables de la Consejería de Educación del Partido Popular en cada comienzo de curso.

Conforme a lo que ya parece haberse convertido en norma, los responsables de la Educación de la Comunidad de Madrid vuelven un año más a convertir el inicio de curso en una serie de despropósitos que, diseñados por políticos con formación suficiente para medir las consecuencias de sus acciones, parecen tener una finalidad muy determinada: desmantelar la educación pública y desmoralizar a sus defensores, para convertir este derecho en un negocio del capital privado y un espacio para ampliar el mercado a los servicios públicos.

Sus decisiones ponen ante las familias un panorama desolador de desorganización en los centros públicos, generando una ansiedad innecesaria, pero conveniente a la hora de seleccionar centro escolar para potenciar la decantación por los centros privados financiados con fondos públicos.

Como muestra, en junio se procedió al despido del profesorado interino y, salvo contadas excepciones debidas a contratos de días de septiembre, el alumnado ha sido examinado y evaluado por profesorado que no les conocían.

Esta precariedad laboral e inestabilidad de las plantillas docentes afecta no sólo al proceso de evaluación y titulación del alumnado, sino que genera desconfianza y malestar en las familias hacia la escuela pública y degrada la función del profesorado.

Hasta la tarde del viernes 4 de septiembre no se han comenzado a adjudicar vacantes de secundaria (profesorado desplazado, en expectativa de destino, interinidades, etc.), por lo que no han podido acudir a los centros hasta el lunes 7 o el martes 8, sin poder estar en el reparto de horarios de asignaturas y cursos y para colmo, las listas de adjudicaciones tenían errores.

Todo ello potencia el malestar creciente entre el profesorado, genera más inestabilidad a los docentes interinos, y ofrece una mala imagen del comienzo de curso en la escuela pública por la sensación de caos y desorganización en el sistema escolar a pesar del esfuerzo de los sectores de la comunidad educativa que más valientemente han defendido la educación como un bien y un derecho público que debemos mejorar entre todos y todas.

Para el alumnado la situación no es mejor. Como denuncia la FAPA “Giner de los Ríos” aún no se ha procedido a adjudicar plaza a los alumnos y las alumnas solicitantes de Bachillerato que no la hubieran obtenido en junio y que quedaron en “lista de espera”, algo que produce “angustia” a alumnos y familias al desconocer “si van a poder continuar sus estudios o no y dónde van a hacerlo”. En algunos casos las familias optan por acudir a los centros privados ante tamaños despropósitos que no son para nada “inocentes”, ya que derivan de decisiones políticas de gobernantes que se presentan a gestionar lo público, pero lo hacen para promover lo privado. Y, como por casualidad, nos encontramos que además promueven muchas veces lo privado vinculado a su entorno cercano, como en la trama del caso Púnica.

Ni se debe perder de vista en este cúmulo de despropósitos aspectos tan sangrantes como la elevación de la ratio de alumnado TEA (trastorno del espectro autista) en las aulas que, según normativa, estaba en 5 alumnos, ha pasado a 6 y 7 en toda la zona sur de la Comunidad de Madrid. Es decir, un 40% más de alumnos y alumnas por clase.

Como en anteriores cursos las clases han comenzado con más alumnado y menos docentes, lo que impide la atención a la diversidad y una educación personalizada y que pueda dar respuesta a ritmos diferentes y trabajar con metodologías participativas y activas; con nuevos currículos producto de una Ley condenada a la extinción; con becas insuficientes, tasas disparatadas y falta de plazas en algunas enseñanzas. Sumemos a esto que en algunos municipios hay colegios “fantasma” que solo existen en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid, ya que no están terminados o están en obras, y su alumnado se ve obligado a compartir aulas en otros centros.

También hay alumnado que no puede acudir a su centro porque no tiene un servicio público de transporte adecuado y se ve obligado a realizar largos trayectos andando incluso por vías rápidas. La desatención llega incluso a alumnado con necesidades educativas específicas, que sufre la imposibilidad de adaptaciones por falta de recursos humanos y materiales.

También hay que señalar la falta, claramente intencionada, de información a las familias sobre la aplicación de la LOMCE y de sus efectos en la participación de la familia en el proceso educativo de sus hijos, así como en las sucesivas pruebas a las que se va a someter innecesariamente al alumnado, etc.

Por todo ello, Izquierda Unida pide una urgente revisión de los procedimientos de inicio de curso, la paralización de la puesta en marcha de la LOMCE, que en la Comunidad de Madrid se hará completa y el cese de los responsables del inicio de curso, que tras 20 años en el gobierno, ni siquiera han aprendido aun como se hace.

Madrid, 14 de septiembre de 2015

Grupo de Trabajo del Área Federal de Educación de IU para el territorio de la Comunidad de Madrid

[comunicado en PDF]

LOMCE_INSUMISION

Puede que también te interese...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *