Adelante con la municipalización de los servicios

Conclusiones del Encuentro sobre municipalizaciones

El pasado 4 de marzo, IU Madrid-Ciudad organizó un encuentro sobre la Municipalización de los servicios. Contó con la intervención de Félix Izquierdo (abogado), Sira Rego (primera teniente de Alcalde de Rivas Vaciamadrid) y Carlos Sánchez Mato (concejal de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid), moderados por Ángel Guillén. Participaron en torno a unas cien personas, entre afiliados y simpatizantes, con gran número de intervenciones.

El objetivo, como indicó el moderador, era concretar nuestra postura al respecto de la municipalización de los servicios de los ayuntamientos que hoy están en manos privadas. Se trata de un tema que no se puede dejar en manos de los técnicos, por que es una cuestión política, pero es necesario conocer a fondo las dificultades para poder establecer cómo hacer realidad dicha municipalización.

Nuestro punto de partida es la necesidad de la municipalización de los servicios, algo que está recogido en nuestro programa y en el de Ahora Madrid:

  1. a) Auditar los contratos integrales, para analizar su legalidad y sus incumplimientos, y establecer un sistema de control y sanciones riguroso.
  2. b) Fijar una estrategia de recuperación progresiva de la gestión pública de los servicios municipales externalizados a las grandes empresas y grupos económicos.
  3. c) Equiparar progresivamente los equipos y personas de los servicios remunicipalizados a las mismas condiciones que el personal municipal.

(2.3.4. Elaboración de una hoja de ruta para la remunicipalización de los servicios públicos, del programa de AM, página 23)

Somos conscientes de las dificultades que las grandes empresas y la derecha política pondrán a estas medidas, pero estamos ante una reivindicación vital para los intereses de los vecinos y vecinas, y de los trabajadores y trabajadoras, porque garantizaría:

  1. El mejor servicio posible para la mayoría de los vecinos y vecinas.
  2. El mantenimiento de empleo digno y de calidad.
  3. El menor coste posible, con la mejor calidad.
  4. La valorización global de lo público y de la eficiencia de la gestión pública como alternativa a la privatización de los servicios a la ciudadanía.

LA LEGISLACIÓN Y LAS VÍAS PARA MUNICIPALIZAR

La gestión en la administración, también en la municipal, puede ser indirecta, mixta y directa. El acceso a la Administración viene establecido por los principios de igualdad, mérito, capacidad y publicidad, y eso debemos tenerlo en cuenta a la hora de plantear como devolver los servicios municipales que hoy están en manos de empresas privadas, a la gestión directa municipal.

El procedimiento está establecido por el Estatuto Básico de los Trabajadores de la Función Pública, que busca evitar que la entrada en la administración sea un coladero al servicio del que manda. Para entrar en la Administración hay dos vías: oposición o concurso oposición. Para entrar directamente en la Administración hay que pasar necesariamente por un tribunal. Ese mismo criterio se aplica a las empresas públicas.

Un obstáculo que el Gobierno ha puesto a este proceso es la Ley de Racionalización y Sostenibilidad, que limita las posibilidades de incremento de las plantillas públicas.

En la mayoría de los casos, el sistema para municipalizar un servicio, pasa por la subrogación en base al artículo 44 del Estatuto de los trabajadores, que se incorporarían a una empresa municipal (existente o creada expresamente para dar ese paso, teniendo en cuenta que sólo los municipios que ya tienen empresas municipales pueden crear otras nuevas) que asumiría la prestación del servicio que antes desempeñaba la empresa privada, convirtiendo a sus trabajadores en personal laboral con el contrato de “indefinido no fijo”, respetando sus derechos. El siguiente paso sería la preparación de un concurso oposición, dando una puntuación extra a estos trabajadores por la experiencia previa.

Para proceder a la municipalización es necesario tres pasos:

  1. Estudio jurídico de viabilidad.
  2. Estudio económico.
  3. Demostrar que es un servicio sostenido en el tiempo.

UNA LUCHA POLÍTICA

Es evidente que las leyes actuales, y el funcionamiento del Ayuntamiento de Madrid, están pensados para fomentar la privatización de servicios, y no al revés. Es como una autopista de un solo sentido: la privatización.

Partimos no de lo que nos gustaría, sino de la realidad que el sistema y el Partido Popular ha creado, poniendo el consistorio madrileño al servicio de los intereses privados de las grandes empresas. Hemos de tener presente que no podemos dejar en la calle a los trabajadores y trabajadoras de las empresas de servicios privadas. De hecho, además de injusto, sería irracional pues ellos son los que tienen la experiencia de desarrollar ese servicio durante años y les necesitamos para poder dar continuidad al mismo en condiciones adecuadas.

Por tanto, hemos de ser conscientes de que estamos ante una lucha política, difícil, pero no imposible.

La mejor prueba de lo que decimos es la experiencia de Rivas, donde a pesar de los obstáculos, el 90% de los servicios municipales se prestan directamente. Hay dos empresas municipales: una de Servicios con 500 trabajadores y trabajadoras, que se encarga de la recogida de residuos, mantenimiento de jardines, limpieza…) y una de Vivienda,  con más de 600 viviendas sociales, por lo que Rivas es una ciudad libre de desahucios. La existencia de unos servicios públicos, 100% públicos, es una de las razones para que Rivas sea el cuarto municipio del Estado con menor riesgo de pobreza.

Pero incluso un ayuntamiento como el de León, gobernado por el PP, ha dado el paso de municipalizar el servicio de recogida de basuras, con una ahorro cercano al 50%.

En el caso del Ayuntamiento de Madrid, según cálculos preliminares del propio consistorio, al menos unos 1.000 contratos externos, que emplean a más de 11.000 trabajadores y trabajadoras y que suponen un volumen de 700 millones de euros anuales de coste para las arcas municipales, podrían (y deberían) ser municipalizados.

El servicio debe ser sostenible, pero no necesariamente tiene que dar beneficios. Por ejemplo, ¿tiene que ser rentable el Samur? Es evidente que no puede darlos, sin embargo es absolutamente necesario y rentable socialmente, pues salva vidas. Pero hay servicios públicos que podrían ser “rentables” económicamente. Entonces, los “beneficios” revertirían en el servicio público y no en las cuentas de unos propietarios privados.

Además, hay que combatir con datos las idea de que lo público es “caro” y lo privado más “barato” y “eficaz”, cuando es todo lo contrario. Con la municipalización se ahorraría el beneficio empresarial y el IVA, con lo que el ahorro de dinero sería enorme. De hecho, es una paradoja que el Estado financie mal a los ayuntamientos y éstos, sin embargo, transfieran por este concepto una gran cantidad de dinero al Estado.

EXPLICAR Y MOVILIZAR

Ya hemos visto que existen vías legales, aunque sean una auténtica carrera de obstáculos. Debemos hacer las cosas en bien en ese terreno, para no dar facilidades ni a la derecha ni a las grandes compañías contratistas para que nos lleven a los tribunales. Pero, en última instancia, la clave radica en la movilización en apoyo de estas medidas por parte de los trabajadores de las contratas, de los empleados municipales y del conjunto de los vecinos y vecinas. Todos ganan con la municipalización de los servicios, pierden las grandes empresas que dejan de expoliar el erario público en su beneficio y los que luego se benefician de la “puerta giratoria” o de comisiones.

Para ello, es imprescindible una extensa labor de explicación, con datos y cifras, de lo que supone mantener los servicios en manos privadas y lo que se podría hacer si pasan a manos públicas. Y, a partir de ahí, la movilización más extensa posible.

Es más, esta lucha necesita de la participación directa de los sindicatos de clase, que deberían ser los más interesados en impulsarla. De hecho, el Ayuntamiento y estos sindicatos de clase deberían tener la misma lucha, los mismos intereses, para lograr la municipalización de los servicios, el  empleo digno, los servicios públicos de calidad y en cuantía suficiente, etcétera.

Es una lucha política a escala municipal, pero también a escala estatal, pues hay que cambiar las leyes estatales que ahora se levantan como un muro frente a las propuestas de municipalización. Si la ley que establece “competencias impropias” de los Ayuntamientos se llevase hasta las últimas consecuencias habría que cerrar servicios como el Samur. Ante eso, no tengamos ninguna duda, de que podemos impulsar una gran movilización social.

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