Manifiesto “Cambiar IU, para cambiar Madrid”

La hora de cambiar Madrid ya ha llegado. El PP ha supuesto un tsunami para los derechos laborales y sociales de la mayoría de los vecinos y vecinas de esta ciudad, en especial los trabajadores y sus familias, al mismo tiempo que un extraordinario negocio para las grandes empresas. No podemos permitirnos un nuevo gobierno municipal de la derecha en Madrid.
Los consistorios de Gallardón o Botella han puesto el erario municipal al servicio de las grandes empresas, de los bancos y de los fondos buitre. A costa de los derechos de los trabajadores municipales, de los trabajadores de las empresas contratistas, y de las  condiciones de vida de la mayoría de los vecinos y vecinas de Madrid: falta de dotaciones, de servicios sociales, de vivienda, de escuelas infantiles públicas…
Mientras las plantillas municipales menguan fruto de los recortes, y las políticas sociales y el conjunto de los servicios se degradan sin atender las necesidades reales de la mayoría, miles de millones de euros se entregan a los bancos en pago de intereses acumulados por obra faraónica, y los contratos se adjudican a un puñado de grandes empresas que cada vez prestan un peor servicio y en peores condiciones para sus trabajadores. ¡Ya basta!, no queremos un gobierno municipal al servicio del Corte Inglés, del Banco Santander, de ACS, de Fomento… sino un gobierno municipal al servicio de la mayoría de la sociedad.

Un programa para transformar Madrid

Si queremos acabar con la realidad de vecinos y vecinas que pasan hambre, que carecen de techo, que sufren pobreza energética, y que los servicios municipales estén a la altura de las necesidades reales, con prestaciones de calidad y condiciones de trabajo dignas, y se respete el medioambiente, es imprescindible:

1)    Poner el erario municipal al servicio de la mayoría. Declarar una moratoria inmediata en el pago de la deuda municipal, realizando una auditoría pública y ciudadana de la misma que establezca cuál es ilegítima y que no se pagará, exigiendo una quita de la misma. Igualmente, revisaremos todo el sistema fiscal municipal, para que pague realmente más quien más tiene y menos quien menos tiene. Hay que exigir las medidas necesarias para que la jerarquía eclesiástica pague el IBI. Y, finalmente, acabar con los privilegios de los cargos públicos y limitar sus salarios según el salario medio de la Comunidad de Madrid.
2)    Defender los servicios públicos. Para ello, se procederá a remunicipalizar por todos los cauces los servicios municipales privatizados, para que sean públicos y de gestión 100% pública, evitando siempre el recurso y trampa de constituir sociedades anónimas de capital municipal que siempre son una brecha para la privatización. Así se constituirá y desarrollará el sector público municipal en todos los terrenos que sea necesario: servicios sociales, escuelas infantiles, cultura, atención a los mayores, a la juventud, transporte público, así como en la actividad productiva (rehabilitación de vivienda, energías renovables, etcétera). Ese sector público municipal garantizaría un ahorro de costes, un servicio de mucha mejor calidad y la creación de empleo en unas condiciones de trabajo dignas. Además, el ayuntamiento se implicará en la defensa de los servicios públicos en general (Sanidad, Educación, etcétera), oponiéndose a su privatización por todos los cauces posibles, y propiciando su desarrollo de forme acorde con las necesidades reales.
3)    Garantizar el derecho a una vivienda digna, con medidas para acabar con las viviendas vacías en manos de fondos buitre y de bancos rescatados con dinero público, incluida la expropiación cuando sea necesario, para crear un gran parque municipal de viviendas públicas. El primer paso será la reversión al patrimonio municipal de todas las viviendas que fueron vendidas a fondos buitre.
4)    Poner en marcha un nuevo Plan General de Ordenación Urbana, elaborado con la participación democrática de vecinos y vecinas, asociaciones vecinales, sindicatos de clase, colectivos ecologistas… que acabe con la especulación urbanística y convierta el suelo municipal en un bien público al servicio de las necesidades de la mayoría, garantizando espacio para las dotaciones sociales necesarias y del respeto al medioambiente.
5)    Democratizar la estructura municipal, de forma que quienes viven y trabajan en Madrid tengan voz y voto en la gestión municipal, acceso a los servicios municipales; que los presupuestos se elaboren con la participación democrática de los vecinos y vecinas, instaurando una auténtico presupuesto participativo; y que las Juntas de Distrito se conviertan en verdaderos ayuntamientos de distrito con competencias y recursos suficientes, y cuyos representantes puedan ser elegidos de forma directa por sufragio universal.
6)    No hay democracia sin memoria histórica. El Ayuntamiento, en colaboración con los colectivos que llevan años luchando por esta causa, debe acabar de una vez por todas con los símbolos de la dictadura en las calles y plazas (hay más de 200 con nombres de fascistas); contribuir a poner fin a la impunidad de sus crímenes y sacar a relucir toda la verdad; solidarizarse con sus víctimas, dándoles apoyo para que logren el reconocimiento y la justicia; y tomar medidas para que los jóvenes y las generaciones futuras conozcan su historia. Nuestra lucha de hoy es la continuación de la que se llevó a cabo contra la dictadura, por los derechos de los trabajadores, por unas condiciones de vida digna en los barrios y los derechos democráticos. Sin esa pelea nada hubiera sido posible.

Por esas propuestas, pelearemos como Izquierda Unida, desde los barrios y desde nuestra participación en una candidatura de Unidad Popular. Evitar un nuevo gobierno municipal del PP se convierte en una cuestión vital para la mayoría de quienes vivimos en Madrid.

Derrotar a la derecha es imprescindible, pero no basta

No queremos sustituir su política de recortes y saqueo descarnado del erario público para mayor gloria de las grandes empresas y bancos, por otra, de recortes de “rostro amable”, que nos conduzca al mismo resultado.

No nos cabe ninguna duda de que muchos militantes y votantes socialistas aspiran a lo mismo que nosotros, pero hemos de reconocer abiertamente que sus dirigentes carecen de un programa capaz de sacarnos de esta crisis crónica que sufrimos. Lo demostraron cuando fueron los primeros en aplicar recortes en el gasto social. No podemos conformarnos con el reparto de la miseria al que nos veríamos condenados con la actual dirección del Partido Socialista. Es necesario un cambio radical, que ponga los recursos de la ciudad de Madrid al servicio de la mayoría.

No es posible hacer una política que contente a todos. Estamos en mitad de una intensa lucha entre las clases sociales, también en el terreno municipal. Un gobierno de la mayoría, que sirva a los intereses de la mayoría, tendrá que hacerlo a costa de la minoría que hoy se enriquece con el PP.

Por eso, los militantes de IU Madrid-Ciudad, hemos participado desde el principio en la propuesta de Ganemos Madrid. Para unir en una sola candidatura a todos aquellos que hemos luchado contra los recortes y que queremos ese cambio radical. Es necesario conquistar la mayoría, como es necesario mantener la movilización en la calle si queremos ganar esta lucha.

IU Madrid-Ciudad no se disuelve con dicha unión, sino que suma fuerzas para conquistar la mayoría para un cambio real en Madrid. Es necesario un programa común para garantizar la derrota de la derecha, pero eso no supone que IU renuncie a su programa de transformación socialista de la sociedad ni que pierda su identidad. Seguiremos siendo los más firmes defensores de una política de izquierdas que defienda los intereses de la clase trabajadora frente a las grandes empresas que hoy campan a sus anchas en Madrid.

Cambiar IU, para cambiar Madrid

Desde IU Madrid-Ciudad somos conscientes de que quienes han tenido la responsabilidad política de la gestión de Caja Madrid-Bankia, no pueden estar a la cabeza del cambio que necesitamos. Por eso no les reconocemos como nuestra dirección, y llamamos al conjunto de IU Federal a ser consecuentes con las medidas aprobadas en estos meses pasados. Nosotros no nos vamos de IU, se han de retirar quienes han dañado gravemente el respeto político que la militancia se gana día a día en los barrios, en los centros de estudio y en las empresas; ellos son los que tienen que asumir sus responsabilidades y marchar, abandonando esta organización.

Pero no vamos a esperar de brazos cruzado, los afiliados y afiliadas de IU en Madrid-Ciudad hemos tomado las riendas de la organización en nuestras manos, en defensa de la dignidad y el valor político de una fuerza de izquierdas, que aspira a ser consecuente en la defensa de los intereses de la clase trabajadora, en la lucha por una transformación socialista de la sociedad y escrupulosamente democrática en su proceder cotidiano.

Queremos que cualquier trabajador o trabajadora, cualquier joven, que mire hacia nuestra organización pueda sentir que somos como él o ella, que sabemos lo que siente y cómo vive, porque vivimos y sufrimos las mismas dificultades que ellos. No queremos ni coches oficiales ni sueldos privilegiados.

No esperamos que se nos crea por nuestras palabras, sino que esperamos lograrlo con nuestras obras. Esta Asamblea de Madrid-Ciudad y las decisiones que en ella hemos tomado son sólo el primer paso.

Mientras el aparato de IUCM nos niega el derecho a los afiliados y afiliadas de Madrid-Ciudad a elegir la candidatura municipal, nosotros ya no pedimos más, lo ponemos en práctica. Se algo hemos aprendido en la lucha es que lo derechos están para ejercerlos. Serán los militantes de Madrid-Ciudad quienes elegirán a los compañeras y compañeros que acompañarán al candidato elegido en las primarias: Mauricio Valiente. Y con ellos concurriremos a las primarias que se realicen en las próximas semanas para elegir la candidatura de Unidad Popular que surja del proceso de Ganemos Madrid.

Finalmente, llamamos a todos los afiliados y simpatizantes de IU, que han podido sufrir con desazón los acontecimientos de los últimos meses, los miles que apoyaron en las primarias a las candidaturas de cambio, a que no tiren la toalla y se sumen a esta lucha por la nueva IU que todos queremos, y al proyecto de Unidad Popular para ganar Madrid. La lucha sigue, cueste lo que cueste.

Aprobado por unanimidad en la Asamblea Abierta de IU Madrid-Ciudad celebrada el 20 de febrero de 2015 en el Círculo de Bellas Artes de Madrid